sábado, 4 de mayo de 2013

Salmo

Los que nos conocíais de mis otros blogs sabréis que me gusta la poesía; sobre todo escribirla.

Los salmos son himnos, alabanzas, toda clase sentimientos dirigidas al que SIENTE. 
Pues Amar es Sentir y sentir es amar.
Este salmo refleja bien lo que mi chica y yo sentimos de Dios y cómo lo amamos.
Para nada es un salmo de "despedida". Pensarlo así es creer "que el cielo puede esperar"... que el Reino no se puede empezar a gozar ya en este mundo; aunque el Reino no sea de este mundo porque le transciende.

La pareja que lee son dos buenos amigos. Con esto quiero decir cuanto les apreciamos. Cristo nos llama amigos. Y esta amistad  nos hermana más allá del vínculo de la sangre, incluso de su propia Sangre derramada por nosotros. Porque nuestra unión fraterna se fundamenta no por compartir una misma ascendencia sino porque comulgamos en el mismo Espíritu. 
Y así, Inma y Vicente a veces piensan muy diferente a nosotros (como alguno de otros amigos; y no más porque amigos-amigos no se tienen muchos -en este mundo-). Pero en lo esencial, sentimos igual.
Y en ellos, queridos amigos blogueros, estáis sentidos y presentes.